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Crítica: Good Bye Lenin. Arina


La verdad es que desde un primer momento quise verme esta película ya que la protagoniza un actor que me empezó a gustar mucho desde Malditos Bastardos, incluso si no sabía de qué trataba.

Cinematográficamente no me parece de lo más especial, pero sí me fascinan algunas de las escenas, me parecen muy estéticas y agradables de ver. En cuanto a la trama, la principal (tienen que fingir de que todo sigue como antes) me pareció absurda, también la justificación del protagonista para que pudieran llevarse a su madre del hospital a casa. Simplemente la hubieran dejado al cuidado de lo médicos y no habría trama, pero entiendo que se la haya llevado a casa porque quiere verla y tal.
En cuanto al romance del protagonista con la estudiante de enfermería, me pareció un romance forzado, a pesar de tener sus escenas bonitas. Incluso romantizaron el acoso del prota que le hacia a la chica en el hospital, aunque también de parte de ella, que haya un chaval espiándote por la ventana tampoco es muy atractivo, independientemente del físico de este, obviamente. También sus discusiones me parecían fuera de lugar, se conocía de poco, … En fin, no me puedo quejar mucho porque creo que solo fue un aporte romántico a la cinta.

Hubo dos puntos que me gustaron mucho: el socialismo desde dentro y la subtrama de la familia.
Con el segundo me refiero a que vale, quizá no es el mejor sistema, pero la gente que vivió en él y vivió bien lo recordará tal cual. Me parece que ese es el mensaje que transmite, y no de el capitalismo es mejor o lo otro. En mi familia les tocó algo parecido con el fin de la unión soviética, pero sin la parte de grabar noticias con tu amigo para evitar un disgusto a tu madre, claro. Fue un cambio drástico y del cual todavía hay gente que no se recupera de él.

El segundo quizá el que mejor se me ha quedado. Me sentí muy identificada con lo del padre, pero antes temía que harían el cliché de que el padre es un cabron que no quiere ni ver a sus hijos. También una cosa que noté es que cumplen con la creencia de que los hijos tienen preferencias con el tema de a quién quieren más. El prota está al tanto de su madre y cuando vio a su padre le afectó, pero no tanto como a su hermana que ni pudo hablarle cuando se lo encontró en el hospital.  


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